Treinta mil compañeros murieron en la lucha por un mundo nuevo, levantando como bandera hacia el cielo los valores más altos: la libertad, el amor y la vida. En toda Latinoamérica, en la década del 70, fueron más de 250.000 luchadores y hombres del pueblo que perdieron la vida por las balas de militares entrenados en la escuela de las Américas en Estados Unidos para matar, torturar y perseguir a aquellos que se rebelaron ante las injusticias.
Hoy, 35 años después, acá seguimos: organizándonos, tomando conciencia, peleando por lo nuestro. Miles de compañeros en la América que resiste retomamos sus banderas de lucha, y convertimos su ejemplo en acción. Aunque truncaron su vida, los sectores opresores y dominantes jamás podrán sacarnos de la senda que ellos nos trazaron.
