martes, 12 de abril de 2011
Macri vuelve a desalojar a 16 familias en el barrio Monserrat
En el 50º aniversario de la proclamación del socialismo en Cuba
para www.rebelión.org
El próximo día 16 de abril, se cumplen 50 años de la proclamación del socialismo en Cuba. Habrá desfile y concentración popular en la emblemática Plaza de la Revolución en La Habana y se dará inicio ese mismo día al 6to. Congreso del Partido Comunista. Se conmemora también el 50 aniversario de la invasión yanki mercenaria por la Bahía de Cochinos o Playa Girón, que fue derrotada por el pueblo en menos de 72 horas.
En estos acontecimientos históricos tuve el privilegio de participar personalmente. Tenía 21 años y ya desde principios de 1960, siendo dirigente sindical en una fábrica, me había incorporado a los primeros entrenamientos militares que a través de los sindicatos, se organizaron para defender el proceso revolucionario. Entonces no era marxista ni procedía siquiera de un partido de izquierda. Como la inmensa mayoría de los jóvenes cubanos, había contribuido en la lucha para derrocar la dictadura corrupta, que impuesta por los intereses de EEUU, mantenía al pueblo oprimido y empobrecido, y el país sometido a una dependencia semicolonial de Washington. Había recibido una educación religiosa, cristiana y estaba influido por las ideas de José Marti, que desde el siglo XIX, sembró las semillas revolucionarias de independencia nacional y antimperialismo, en una patria que debía ser “de todos y para el bien de todos”.
No me fue difícil hacer el tránsito ideológico y aceptar el socialismo cuando este fue proclamado. Los verdaderos principios de la fe religiosa coincidían con las nuevas ideas que trataba de desarrollar la revolución: justicia social, igualdad, honestidad, hacer el bien, ser solidario…
Las primeras medidas y leyes adoptadas por el gobierno revolucionario después de llegar al poder el 1ro.de enero de 1959, respondían a estas ideas: entregar tierras a los campesinos desposeidos y explotados; rebajar el pago de alquileres, servicios de electricidad y teléfono; trabajar para terminar con el alto desempleo; alfabetizar a los que no sabían leer ni escribir; facilitar la cultura, la educación y la salud pública, etc. En aquellos momentos llegué a la conclusión de que no existía contradicción alguna entre la fe religiosa honesta, ya sea cristiano, musulmán u otra, y las ideas revolucionarias del Socialismo. Lo sigo creyendo así
A finales de 1960 la Revolución se había radicalizado y el imperialismo de Estados Unidos lanzaba una feroz campaña de agresiones. Junto a decenas de miles de cubanos, pasé escuelas de entrenamiento militar e integré una de las primeras unidades de milicias que se formaron, el Batallón 114 y con el fuí enviado a las motañas del centro del país, la Sierra del Escambray, donde fuerzas contrarrevolucionarias trataban de crear una base de apoyo a la cercana invasión mercenaria, obedeciendo los planes de la Agencia Central de Inteligencia. En los primeros meses de 1961 limpiamos estas montañas de criminales y bandidos y frustamos la posibilidad de que sirvieran de apoyo a la invasión.
El día 16 de abril, cuando Fidel proclamó el carácter socialista de la revolución durante el entierro de los mártires caídos en el bombardeo a los aeropuertos de La Habana, mi batallón, que llevaba meses movilizado y en operaciones de defensa, estuvo en ese histórico acto. Hay una fotografia que recoge el momento en que una inmensa masa de milicianos levanta sus fusiles FAL (fúsil automático ligero de fabricación belga), dando simbólica aprobación a lo que decía Fidel y proclamando su decision de luchar por el socialismo y la independencia de la Patria. Allí estaba yo.
Al día siguiente, 17 de abril, se produjo el desembarco de los mercenarios en Bahía de Cochinos y nuestro batallón partió temprano para incorporarse a los combates. Peleamos, ya en defensa del socialismo, en una de las dos carreteras que daban acceso a la zona del desembarco. Allí, en un camino que comunica un pequeño pueblo llamado San Blas con Playa Girón en la costa, una parte de nuestra unidad, que avanzaba junto a algunos tanques rusos T-34, cayó bajo fuego enemigo y sufrió varios heridos. Pero los mercenarios no resistieron el empuje de nuestras fuerzas y huyeron en desbandada, por lo que permanecimos durante algunos días en la zona para capturar los que se habían escondido en el monte.
Hoy recordamos aquellos hechos con orgullo, en un país que lleva más de medio siglo resistiendo la política agresiva del imperio más poderoso que ha existido en la historia de la humanidad, que se encuentra a solo 150 kilómetros de nuestras costas.
Siguen empleando contra Cuba todo tipo de medios y campañas agresivas -incluido un genocida bloqueo económico- para cambiar nuestro sistema socialista. Sin embargo fracasan y se siguen engañando con las mentiras que ellos mismos crean y terminan creyendóselas.
El 6to. Congreso, que se celebrará próximos días, será la culminación de un amplio proceso democrático, donde no solo los militantes, sino todos los trabajadores, estudiantes; hombres, mujeres y pueblo en general, cuantificados en millones, ya han participado discutiendo los documentos y propuestas que el Congreso analizará. Este sistema es parte de nuestra democracia participativa, verdadera democracia de masas.
Tenemos un gobierno y un partido que responde a los intereses del pueblo, no a los intereses de una clase o grupo privilegiado, no tenemos ni admitimos dirigentes corruptos, por ello el imperialismo se equivoca. Tenemos dificultades y problemas, pero entre todos los solucionaremos. No estamos dispuestos a perder la dignidad y todo lo que hemos obtenido.
Las masas estarán tomando las calles de La Habana el proximo día 16, pero para proclamar su decisión de defender el Socialismo y la Independencia Nacional. La Plaza de la Revolución es nuestra Plaza Tahir, la Plaza de la Perla o la Kasbah, la tomamos hace más de 50 años y no la abandonaremos.
Ernesto Gómez Abascal. Periodista y escritor. Ex embajador en varios países del Oriente Próximo.
lunes, 4 de abril de 2011
"Yo, Maestra"*
* Carta escrita por Valeria Flores, maestra, escuela Nº 348, Neuquén. 08-04-07, luego del asesinato de Carlos Fuentealba, del que hoy se cumplen cuatro años. Tomada de http://www.lavozdeloslaburantes.blogspot.com/
domingo, 3 de abril de 2011
miércoles, 23 de marzo de 2011
Hagamos de este 24 de Marzo una jornada de lucha
Treinta mil compañeros murieron en la lucha por un mundo nuevo, levantando como bandera hacia el cielo los valores más altos: la libertad, el amor y la vida. En toda Latinoamérica, en la década del 70, fueron más de 250.000 luchadores y hombres del pueblo que perdieron la vida por las balas de militares entrenados en la escuela de las Américas en Estados Unidos para matar, torturar y perseguir a aquellos que se rebelaron ante las injusticias.
Hoy, 35 años después, acá seguimos: organizándonos, tomando conciencia, peleando por lo nuestro. Miles de compañeros en la América que resiste retomamos sus banderas de lucha, y convertimos su ejemplo en acción. Aunque truncaron su vida, los sectores opresores y dominantes jamás podrán sacarnos de la senda que ellos nos trazaron.

miércoles, 9 de febrero de 2011
DESALOJOS EN LA CIUDAD: Cómo hacer negocios con el techo de los trabajadores.
Cerca de las ocho de la mañana de ayer, 18 familias resistieron junto a organizaciones sociales otro desalojo compulsivo en el sur de la ciudad, perpetrado por el gobierno de Macri en complicidad con la mafia policial y judicial.Esta vez, se trató del oficial de justicia Marcelo Alocati y efectivos de la comisaría n° 30 de Barracas, quienes se presentaron sin aviso previo en la puerta del precario hotel familiar de la calle Salom dispuestos dejar en la calle a las 18 familias que lo habitan, enseñando una orden del juzgado civil n°30 que los habilitaba a desalojar solamente la habitación número 4.
El montaje del operativo resultó desproporcional: vallados a ambas esquinas de la calle, policías en moto, varios patrulleros, personal de infantería con dos camiones, violencia verbal, física y psicológica permanente hacia las familias, etc. Aprovechando el desconcierto de los inquilinos, procedieron a desalojar la totalidad del hotel. Barrieron con todas las habitaciones de la planta baja, salvo una, y de no ser por la acción de los vecinos organizados del barrio y las organizaciones sociales, hubieran arrasado con el piso restante.
La mayoría de las familias afectadas quedaron en la calle, y sus pertenencias, arrebatadas por la policía, fueron cargadas en un flete con destino incierto. Las camionetas del BAP (ofrecieron un subsidio de 450$ y cuotas a seguir cobrando), servicio de higiene que barre con los pobres sin techo de la ciudad, fueron expulsadas de inmediato por las familias, que se niegan a terminar en un parador mugriento con sus hijos. Hasta estas horas del día de hoy, permanecen en la puerta del hotel intentando recuperar su techo.
Contrariamente a lo narrado por los medios de comunicación de la clase dominante, en explícita y vergonzosa complicidad con el gobierno y la policía, el juzgado 51, que tenia la causa de las otras habitaciones con juicio de desalojo, no intervino en el procedimiento. Tampoco se trata de “ocupas negros, vagos, chorros y mafiosos”, sino de trabajadores que habitan una vivienda muy humilde y antigua, con instalaciones precarias, un solo baño y una sola cocina para todas ellas, que tomaron la propiedad ante la imposibilidad de hacer frente a alquileres que superan los mil quinientos pesos mensuales. Y que pelean y se organizan por su derecho a una vivienda digna y contra quienes se lo niegan.
El rótulo de “mafia”, con mayor precisión, le corresponde en todo caso al tándem dueño de la propiedad (o en su defecto empresa)/comisario coimero/oficial de justicia/fiscal/gobierno de la ciudad/policía federal. Para acelerar los tiempos de los desalojos, el propietario coimea al juzgado y a la comisaría para expulsar a las familias pobres organizadas de su propiedad, que sufren la violencia de los Ratis y la impunidad de todo el proceso.
Esta forma de negocio con la necesidad de los trabajadores es un procedimiento habitual en los últimos tiempos. El tal Marcelo Alocati es una figurita conocida por las familias ya que ha intervenido en varios desalojos, como el de la calle San Antonio bis, también en Barracas.
martes, 8 de febrero de 2011
Cuarenta familias resisten a un desalojo en un hotel en Barracas
Unas 40 familias que mantienen ocupado un hotel en Barracas se resistían esta mañana a abandonar el lugar en el marco de un operativo de desalojo que ordenó el gobierno porteño, en tanto que personal policial y judicial comenzó a retirar los muebles de las habitaciones.
El operativo se inició a las 8 en un hotel de familias ubicado en Salom 432, en el barrio de Barracas, confirmaron a Télam fuentes policiales de la comisaría 30, que está a cargo el desalojo.
Los vecinos denunciaron que el procedimiento "se inició de sorpresa, sin aviso; la policía valló toda la cuadra, y junto con un oficial de justicia están desalojando las 10 habitaciones, cuando sólo una estaba en juicio", dijo a Télam Romina, de la agrupación vecinal Poder Barrial.
Aseguró que "las familias continúan resistiendo desde adentro porque no tienen donde irse, pero la policía junto al oficial de justicia del gobierno porteño está realizando un operativo ilegal y se están llevando los muebles a los depósitos de la ciudad".
No obstante, la policía precisó que el desalojo se está llevando a cabo por orden del Juzgado Civil número 51.
En las inmediaciones del hotel y tras el vallado policial permanecen en el lugar apoyando a los ocupantes del hotel vecinos, integrantes de la comisión Justicia y Paz de la parroquia de Constitución y organizaciones barriales.









